Fenómeno de El Niño pone a prueba la prevención empresarial: cinco riesgos que las compañías deben anticipar
Quito, septiembre de 2026.– Ante las señales asociadas al desarrollo del Fenómeno de El Niño, Tecniseguros, empresa ecuatoriana líder en el corretaje de seguros y la administración de riesgos con más de 50 años de trayectoria, plantea la necesidad de que las empresas refuercen sus estrategias de prevención y gestión de riesgos, evaluando no solo la exposición de sus activos, sino también posibles vulnerabilidades en sus operaciones, proveedores, logística, cadena de pagos, abastecimiento y continuidad del negocio.
Para Tecniseguros, este escenario evidencia la importancia de anticiparse antes de que un riesgo se materialice. Identificar vulnerabilidades, evaluar posibles impactos y establecer medidas de prevención, mitigación y transferencia permite a las organizaciones estar mejor preparadas frente a escenarios que podrían comprometer su operación.
“La prevención empieza antes de que el riesgo se materialice. Las empresas necesitan conocer dónde están sus principales vulnerabilidades, evaluar cómo un evento como El Niño podría afectar su operación y tomar decisiones anticipadas que les permitan reducir esos impactos y proteger la continuidad del negocio”, señala Juan Diego Pazmiño, Gerente Nacional Técnicode Tecniseguros.
Prevenir el impacto más allá de los activos físicos
Uno de los principales desafíos para las organizaciones es comprender que un evento climático puede generar impactos que trascienden los daños directos sobre la infraestructura. Una empresa podría mantener sus instalaciones operativas y, aun así, enfrentar interrupciones si un proveedor crítico deja de operar, una ruta logística se ve afectada o existen dificultades de abastecimiento.
La dimensión económica de este tipo de interrupciones evidencia la importancia de la prevención. De acuerdo con Marsh, firma global especializada en corretaje de seguros y gestión de riesgos, y de la cual Tecniseguros es corresponsal en Ecuador por más de 30 años, las disrupciones en las cadenas de suministro generan pérdidas estimadas en alrededor de USD 184.000 millones anuales a escala global. Entre los factores que pueden provocarlas se encuentran eventos climáticos, volatilidad económica, escasez de mano de obra, ciberataques y conflictos geopolíticos.
Frente a este escenario, Tecniseguros identifica cinco aspectos que las empresas deberían revisar como parte de su estrategia de prevención y gestión de riesgos:
- Exposición y riesgos sistémicos: analizar cómo un evento externo podría generar impactos simultáneos en diferentes áreas del negocio.
- Cadenas de suministro: identificar proveedores críticos y vulnerabilidades relacionadas con logística, transporte y abastecimiento. Crear planes de acción, rutas alternas, evaluar nuevos proveedores, es crítico para enfrentar este riesgo.
- Continuidad del negocio: revisar procesos esenciales, infraestructura crítica y protocolos de respuesta frente a posibles interrupciones.
- Transferencia de riesgos: evaluar cuáles exposiciones pueden transferirse mediante soluciones de aseguramiento acordes con las características y necesidades de cada organización.
- Riesgos no transferibles: establecer medidas de prevención, mitigación y respuesta para aquellos riesgos que deben ser gestionados directamente por la empresa.
En este proceso, las matrices de riesgo permiten identificar y priorizar amenazas de acuerdo con su probabilidad e impacto, facilitando decisiones sobre qué riesgos prevenir, mitigar, transferir o gestionar internamente. Tecniseguros brinda asesoramiento profundo sobre estructuración de matrices de riesgos y se enfoca en la revisión de procesos y activos críticos, la dependencia de proveedores esenciales y los planes de continuidad, elementos que permiten construir una visión más integral de la exposición de cada organización.
El Fenómeno de El Niño vuelve así a poner sobre la mesa una conversación que trasciende la coyuntura climática: la gestión de riesgos comienza antes de una emergencia. Conocer las vulnerabilidades, evaluar escenarios y contar con mecanismos de prevención y respuesta permite a las empresas fortalecer su preparación y capacidad para mantener la continuidad de sus operaciones.