Invertir en educación también significa protegerla: cómo aprovechar el décimo para fortalecer el futuro de las familias ecuatorianas
Con el regreso a clases en la Sierra y Amazonía, expertos recomiendan que el décimo tercer sueldo no solo se destine a útiles y matrículas, sino también a fortalecer la estabilidad financiera del hogar y proteger una de las inversiones más importantes para cualquier familia: la educación de sus hijos.
Quito, agosto de 2026. Agosto marca uno de los meses de mayor presión económica para miles de hogares ecuatorianos. Con el inicio del año lectivo en la región Sierra y Amazonía, más de 1,7 millones de estudiantes regresan a las aulas, mientras sus familias destinan una parte importante de sus ingresos al pago de matrículas, uniformes, útiles escolares, transporte, tecnología y otros gastos asociados al regreso a clases.
A esta realidad se suma el pago del décimo tercer sueldo para miles de trabajadores, un ingreso extraordinario que representa una oportunidad para aliviar el presupuesto familiar, pero también para tomar decisiones financieras que generen tranquilidad en el mediano y largo plazo.
La importancia de esta planificación se refleja en las cifras. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el gasto de consumo final de los hogares ecuatorianos en educación alcanzó USD 3.429 millones en 2024, consolidando a la educación como una de las principales inversiones que realizan las familias del país.
Sin embargo, especialistas advierten que la educación financiera no debe limitarse a cubrir los gastos inmediatos. También implica prepararse para enfrentar los imprevistos que podrían afectar la estabilidad económica del hogar y poner en riesgo la continuidad de los estudios de los hijos.
«Cada año las familias realizan un enorme esfuerzo para brindar mejores oportunidades a sus hijos a través de la educación. Esa inversión merece ser protegida. Una enfermedad, un accidente o cualquier situación inesperada puede alterar el presupuesto familiar y comprometer proyectos que han requerido años de planificación. La verdadera educación financiera no consiste únicamente en ahorrar o gastar mejor; también implica anticiparse a los riesgos y construir tranquilidad para el futuro», afirma Andrés Silva, CEO de Tecniseguros.
La educación también se protege
Cuando se habla de educación financiera, generalmente se piensa en presupuestos, ahorro o inversión. Sin embargo, uno de sus componentes más importantes es la gestión del riesgo: identificar aquellos eventos inesperados que podrían afectar el patrimonio familiar y contar con mecanismos que reduzcan su impacto económico.
En este contexto, invertir en educación también significa proteger esa inversión.
Una hospitalización, un accidente de tránsito, un incendio en el hogar, el robo de equipos tecnológicos utilizados para estudiar o incluso la pérdida temporal de ingresos pueden generar gastos no previstos que obliguen a las familias a modificar sus prioridades financieras.
Por ello, los especialistas recomiendan que el décimo tercer sueldo forme parte de una planificación más amplia, donde además de cubrir los gastos escolares, permita fortalecer la estabilidad económica del hogar frente a posibles contingencias.
Cinco decisiones financieras inteligentes para aprovechar el décimo
Tecniseguros recomienda aprovechar este ingreso extraordinario para adoptar hábitos que fortalezcan la salud financiera de las familias:
- Elaborar un presupuesto antes de realizar las compras escolares.
- Priorizar necesidades frente a gastos impulsivos.
- Evitar financiar el regreso a clases mediante deudas de alto costo.
- Destinar una parte del ingreso a un fondo de emergencia.
- Revisar que la familia cuente con mecanismos de protección adecuados para enfrentar imprevistos sin comprometer la educación de sus hijos.
Estas decisiones cobran aún más relevancia considerando que diversos estudios evidencian que muchas familias recurren al endeudamiento para afrontar el inicio del año escolar. Una encuesta de Defensa Deudores Ecuador reveló que 7 de cada 10 hogares prevén endeudarse para cubrir gastos escolares, principalmente mediante tarjetas de crédito, mientras que una parte importante reconoce que deberá ajustar otros gastos del hogar para afrontar esta temporada.
Proteger hoy para garantizar el mañana
Más allá de cubrir los gastos del presente, el regreso a clases representa una apuesta por el futuro de cada niño y adolescente. Precisamente por ello, los expertos consideran que proteger esa inversión debe formar parte de cualquier estrategia de planificación financiera.
«El décimo tercer sueldo ofrece una oportunidad para tomar decisiones financieras más estratégicas. Destinar una parte de ese ingreso a fortalecer la protección del patrimonio familiar no significa generar un gasto adicional, sino reducir el impacto económico que puede provocar un evento inesperado. La mejor inversión es aquella que también está protegida, porque garantiza que los proyectos más importantes de una familia puedan continuar aun cuando surjan dificultades», señala Jorge Talbot, Gerente Nacional de Negocios Corporativos de Tecniseguros.
Para Tecniseguros, fomentar una cultura de prevención constituye uno de los pilares de la educación financiera. Así como las familias planifican la educación de sus hijos pensando en su futuro, incorporar herramientas de protección permite que un imprevisto no interrumpa ese esfuerzo ni afecte la estabilidad construida durante años.
En un entorno económico donde cada decisión cuenta, aprovechar este ingreso adicional para combinar inversión en educación, planificación financiera y protección patrimonial representa una estrategia inteligente para cuidar lo más valioso: el bienestar y el futuro de las familias ecuatorianas.