La inteligencia artificial avanza rápido; las personas deben avanzar con ella: la visión de Andrés Silva, CEO de Tecniseguros, en el HR Summit de ADGHE
Quito, octubre de 2026. – La transformación digital no empieza en un software: empieza en las personas que lo van a usar. Con esa convicción, Andrés Silva, CEO de Tecniseguros, empresa ecuatoriana líder en corretaje de seguros y administración de riesgos con más de 50 años de trayectoria, participó en el conversatorio de líderes empresariales del HR Summit organizado por ADGHE, junto a Alejandro Jaramillo, de Pronaca, y Sebastián Joffre, de Bagó, con la moderación de Patricia Andrade.
Frente a un auditorio de profesionales de gestión humana, Silva habló menos de herramientas y más de personas: cómo se sienten los equipos frente a la inteligencia artificial (IA), qué necesitan para aprender y cuál es el rol de la empresa para que nadie recorra ese cambio solo.
Gestión Humana, en la mesa de las decisiones digitales
A partir de su experiencia liderando equipos en Estados Unidos, Colombia y Perú, entre otros países, Silva planteó que la adopción de la IA no puede quedar exclusivamente en manos de las áreas de tecnología. Gestión Humana debe participar desde el inicio en las decisiones digitales, porque es el área que conoce cómo viven el cambio los colaboradores, qué necesitan aprender y qué les genera inquietud.
«Antes de preguntarnos qué herramienta vamos a implementar, tenemos que preguntarnos qué incertidumbre siente nuestra gente frente a la inteligencia artificial. Si no escuchamos eso a tiempo, ninguna tecnología va a funcionar como esperamos», señaló Andrés Silva, CEO de Tecniseguros.
IMPULSA: aprender como parte del trabajo
Tecniseguros tiene experiencia con IMPULSA, un programa de autodesarrollo abierto a toda la organización y apalancado en la plataforma de aprendizaje UBITS. El programa se complementa con un frente de gestión del cambio que trabaja cuatro ejes: cultura, procesos, analítica de datos y transformación digital.
En este modelo, las evaluaciones de desempeño no terminan en una calificación: se convierten en rutas de autodesarrollo para cada colaborador. Además, la IA está integrada desde el proceso de onboarding, de modo que las nuevas personas que llegan a la empresa conocen desde el primer día las herramientas con las que van a trabajar.
«La empresa tiene la responsabilidad de abrir el camino y poner las herramientas al alcance de todos; cada colaborador tiene la oportunidad de recorrerlo. El desarrollo es una responsabilidad compartida», explicó Silva.
El error que conviene evitar
Para el CEO de Tecniseguros, hay dos errores frecuentes en la adopción de la IA: tratarla como un proyecto exclusivo de TI y creer que toda la operación puede ser impulsada por la tecnología. La IA puede hacer más ágiles los procesos, pero el criterio, la cercanía con el cliente y la capacidad de construir confianza siguen dependiendo de las personas.
La confianza con el cliente empieza puertas adentro
En un negocio de asesoría como el corretaje de seguros, la experiencia del cliente refleja la experiencia de quienes lo atienden. Por eso, para Tecniseguros la confianza que se construye con los clientes empieza por la confianza que se construye con los propios colaboradores: equipos que se sienten acompañados, que tienen claro su rol y que cuentan con herramientas para crecer están mejor preparados para asesorar.
El bienestar de las personas es también un tema de gestión del riesgo. Según el informe Health Trends 2026 de Mercer Marsh Beneficios, elaborado a partir de una encuesta a 268 aseguradoras en 67 mercados, los riesgos de salud mental y psicosociales ocupan el segundo y tercer lugar entre los factores que más impulsan los gastos médicos a nivel mundial, solo detrás de los riesgos metabólicos y cardiovasculares.
En esa línea, durante el encuentro los asistentes pudieron acceder al Radar de Bienestar Organizacional, un diagnóstico breve de cinco preguntas que permite a las empresas identificar si su gestión del bienestar es reactiva, está en desarrollo o es estratégica, y reconocer su principal desafío en esta materia.
«Tenemos que avanzar con la inteligencia artificial a la velocidad del negocio, y con la gestión del riesgo a la misma velocidad, dando herramientas a nuestros clientes y colaboradores», concluyó Silva.